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miércoles, 22 de diciembre de 2010

INVIERNO

"Fuenlabrada", fotografía de ÁNGELA RUÍZ GARRIDO,
tomada de su blog "Amo la fotografía".


Hoy ha entrado oficialmente el INVIERNO a las 11:46 de la mañana, pero estábamos tan ocupados, corrigiendo exámenes rezagados y poniendo notas,  que casi no nos dimos cuenta de su presencia. Por eso ahora queremos saludar como se merece a una estación tan generosa que trae en sus frías y húmedas manos el regalo de unas vacaciones. Le agradecemos esto más de lo que le agradecemos las borrascas y las tormentas, las heladas y las nieves,  pero todo va junto en el mismo lote, lo coges o lo dejas,  así que bienvenido sea.

Aquí naturalmente no vamos a hacer sombra a los hombres y mujeres del tiempo que hablan de bajas presiones y de isobaras, de máximas frías  y de mínimas ateridas,  ni vamos a competir con la agitada actualidad periodística  que llena las portadas  de inundaciones repetidas, carreteras cortadas y aeropuertos cerrados. Solo traemos algo de poesía, invernal pero calida, triste pero bella.

ANTONIO GAMONEDA, asturiano de nacimiento y leonés de adopción,  es uno de nuestros más grandes poetas, ganador del Premio Cervantes en el año 2006.  Nadie mejor que él, autor de una poesía recia y emocionada a la vez, para saludar la llegada del INVIERNO.


INVIERNO


La nieve cruje como pan caliente                         
y la luz es limpia como la mirada de algunos seres humanos,
y yo pienso en el pan y en las miradas                   
mientras camino sobre la nieve.                           
Hoy es domingo y me parece                               
que la mañana no está únicamente sobre la tierra         
sino que ha entrado suavemente en mi vida.               
Yo veo el río como acero oscuro                           
bajar entre la nieve.                                     
Veo el espino: llamear el rojo,                           
agrio fruto de enero.                                     
Y el robledal, sobre tierra quemada,                     
resistir en silencio.                                     
Hoy, domingo, la tierra es semejante                     
a la belleza y la necesidad                               
de lo que yo más amo.